90 concursantes, muchas horas de cocina y una decisión nada sencilla: elegir a los últimos cuatro participantes que completan los equipos de El Reto de MasterChef World APP 2026.

Pues bien, aquello iba en serio.
Ya hemos celebrado la segunda final de esta edición y hemos completado los equipos que siguen adelante en la competición. Y os puedo asegurar una cosa: cuando tienes delante a gente que ha trabajado durante meses para llegar hasta allí, elegir se complica bastante.
Mucho.
Porque detrás de cada plato hay horas de cocina, pruebas que han salido regular, recetas repetidas veinte veces y, sobre todo, unas ganas tremendas de conseguir una plaza.
90 concursantes llegan a Málaga
La experiencia comenzó en un sitio bastante poco habitual para hablar de fogones: La Rosaleda, el estadio del Málaga CF.
Allí recibimos a los 90 concursantes clasificados para esta segunda final de ronda. Fue el momento de encontrarnos, conocernos un poco mejor y empezar a asumir que después de tantos retos realizados desde casa había llegado la hora de cocinar cara a cara.
Y eso cambia mucho las cosas.
Desde casa puedes repetir una toma, pensar un poco más una receta o respirar antes de enseñar el resultado.
Delante de una Cooking Station, con gente alrededor, un tiempo limitado y unos Team Leaders mirando lo que haces, la película es otra.
Ahí aparecen los nervios.
Y también aparece el cocinero que cada uno lleva dentro.
De la pantalla a los fogones
La competición continuó en Málaga con una jornada en la que la gastronomía fue la protagonista, con pruebas en las Cooking Stations, showcookings y diferentes experiencias alrededor de la cocina.
Para mí, esta es una de las partes más interesantes de El Reto.
Durante meses hemos visto vídeos, recetas y desafíos a través de la plataforma. Pero cuando tienes al concursante delante puedes observar otras cosas: cómo se organiza, cómo trata el producto, qué hace cuando algo sale mal o cómo reacciona cuando el reloj empieza a correr más rápido de lo que debería.
El reloj siempre corre más rápido cuando cocinas. Esto está científicamente demostrado por cualquier persona que haya tenido que emplatar con una cuenta atrás delante. Y ahí empiezas a descubrir quién sabe mantener la cabeza fría.
Porque cocinar bien cuenta, evidentemente. Pero en una competición también tienes que resolver.
Llegó el momento de elegir
Esta segunda final tenía un objetivo muy concreto: seleccionar a los últimos cuatro concursantes que completarían los equipos de El Reto de MasterChef World APP 2026.
Y esta parte es bastante más complicada de lo que puede parecer desde fuera.
Cuando alguien ha llegado hasta una final presencial ya ha demostrado muchas cosas. Ha ido superando retos, ha sumado puntos, ha aprendido durante el recorrido y ha conseguido estar entre los mejores.
Ahora teníamos que decidir quién daba un paso más. Como Team Leader intento fijarme en la cocina, por supuesto, pero también en la actitud. Me gusta encontrar a alguien que tenga personalidad cuando cocina. Que escuche. Que sepa reaccionar. Que entienda que equivocarse en una prueba no significa que todo esté perdido.
Y, si encima mantiene una sonrisa cuando el plato decide declarar la independencia a tres minutos del final, tenemos bastante ganado.
Los equipos ya están completos
Después de esta segunda final, los equipos están preparados para afrontar la siguiente fase.
Y ahora la cosa cambia.
Ya no hablamos solamente de participantes que compiten individualmente. Empieza a aparecer ese sentimiento de equipo, las ganas de ayudarse y también la responsabilidad de representar a todos los que han ido quedándose por el camino.
Como Team Leader, esa parte me encanta. Mi trabajo es acompañar, aconsejar cuando haga falta y ayudar a que cada uno encuentre su mejor versión en la cocina. No quiero que nadie cocine como yo. Quiero que cada concursante cocine como él mismo, pero cada vez mejor.
Porque si algo está demostrando esta edición es la cantidad de talento que hay en las cocinas de gente que nunca ha trabajado profesionalmente en gastronomía.
Y precisamente ahí está buena parte de la magia de El Reto.

Una final con mucho sabor a Málaga
Esta segunda final también nos permitió disfrutar de Málaga y de la Axarquía, de su producto y de todo el ambiente gastronómico generado alrededor del encuentro.
Una experiencia que ha sido posible gracias al trabajo de MasterChef World APP y al apoyo de entidades, colaboradores y marcas que están acompañando el proyecto.
Y cuando juntas territorio, producto, personas que disfrutan cocinando y noventa concursantes con ganas de demostrar cosas, es difícil que salga una jornada aburrida.
Yo he disfrutado muchísimo viendo cocinar, compartiendo experiencias y comprobando cómo ha evolucionado la gente que lleva meses participando en El Reto.
También he sufrido.
Eso forma parte del cargo.
Ahora empieza otra historia
Los equipos están completos. Los concursantes que siguen adelante saben que cada vez queda menos margen para equivocarse y que las próximas pruebas van a exigir un poquito más.
Nosotros también tendremos que estar ahí para acompañarlos. Cuando comenzamos esta edición decía que quería ayudar a los participantes a confiar en su manera de cocinar, ordenar las ideas cuando aparecieran los nervios y disfrutar de todo lo que supone vivir una experiencia como esta.
Después de esta segunda final lo tengo todavía más claro.
Hay muy buenos cocineros.
Hay mucha personalidad.
Y hay ganas de competir.
Así que ahora sí.
Equipo completo. Próxima parada: seguir cocinando.
¡Vamos a darle fuego! 🔥












