Cárnica me ha concedido uno de sus reconocimientos durante la tercera edición de la ‘Meating Party’. ¡Menuda alegría!

Hay días en los que uno va a un evento sabiendo que va a encontrarse con buenos profesionales, producto, gastronomía y mucha gente conocida. Y luego están esos días en los que, además, vuelves a casa con un premio debajo del brazo.
Eso es justo lo que me ha pasado en la tercera ‘Meating Party de Cárnica‘, celebrada en la Finca El Carpio, en Arganda del Rey.
Cárnica me ha concedido el ‘Premio C de Cárnica’ en la categoría Chef, un reconocimiento que recibo con muchísima ilusión porque viene de un medio y de un sector con el que comparto algo que para mí siempre ha sido básico en la cocina: el respeto por el producto y por todas las personas que trabajan para que llegue hasta nuestros fogones. Y oye, que te den un premio siempre sienta bien. Para qué vamos a engañarnos.
Más de 300 profesionales alrededor de una misma mesa
La Meating Party reunió a más de 300 profesionales de distintos puntos de la cadena de valor del sector cárnico: ganaderos, elaboradores, distribuidores, carniceros, proveedores y otros profesionales vinculados a esta industria.
Pero el planteamiento tenía poco que ver con el típico encuentro de corbata, escenario y caras serias. Aquí había networking, barbacoa, música y muchas ganas de hablar y compartir experiencias alrededor de algo que une bastante: la buena mesa.
Dentro de la jornada se celebró la entrega de los Premios C de Cárnica, creados para reconocer el trabajo de personas y entidades vinculadas desde diferentes ámbitos al sector.
Junto a mi premio en la categoría Chef, fueron reconocidos Juan Antonio Muñoz, en Cultura; la Federación Española de Rugby, en Deporte; Silvia Martín, en Educación; Mariano Sánchez, El As Carnicero, como Influencer; y Carolina Fernández, gerente de Casa Gutier, en la categoría De Cerca.
Este premio me hace especial ilusión porque mi relación con la carne siempre ha partido de una idea muy sencilla: antes de que un producto llegue a una cocina hay muchísimo trabajo detrás.
Hace un tiempo tuve precisamente la oportunidad de hablar con Cárnica sobre ello en su sección Chefs Cárnicos. Allí defendía algo que sigo teniendo muy presente cuando cocino: la buena carne nace de la confianza entre el campo y la cocina.
Conocer el producto, saber de dónde viene, respetarlo y entender el trabajo de quienes lo producen cambia también la manera de cocinarlo. Después vienen el fuego, la técnica y, si nos ponemos serios, ese momento delicadísimo en el que alguien pregunta: “¿Muy hecha puede ser?”. Ahí ya cada cocinero libra sus propias batallas.

Un reconocimiento que comparto
Los premios tienen un nombre escrito, pero detrás de ese nombre siempre hay mucha gente.
Por eso quiero dar las gracias a Cárnica y a todo su equipo por este ‘Premio C de Cárnica‘, y también a quienes llevan años confiando en mí para comunicar gastronomía, cocinar, contar historias y defender el producto desde los fogones, la televisión, la radio, las redes sociales o cualquier sitio donde me pongan un micro cerca.
Seguimos cocinando. ¡Gracias!