Daniel del Toro

Semana del Atún de Barbate: aquí se viene a disfrutar (y a aprender)

El miércoles tuve la suerte de sumarme a uno de esos eventos que huelen a mar, a tradición y a producto de verdad: la Semana del Atún de Barbate.

Aquí la cosa arranca fuerte con una ruta de tapas de atún en la que participan 45 establecimientos, calentando motores durante días. Y después llega la semana grande, con actividades alrededor del atún para todos los públicos.

Un plan que, si te gusta la gastronomía, deberías tener marcado en rojo en el calendario. Porque aquí el protagonista no necesita presentación: el atún rojo de almadraba. Palabras mayores.

Y cuando juntas buen producto, un pueblo volcado y ganas de hacer las cosas bien… pasan cosas.

Barbate se vuelca (y se nota)

Desde que llegas te das cuenta de que esto no es un evento más. Barbate vive el atún, lo defiende y lo celebra como lo que es: parte de su identidad.

Daniel del Toro Semana del Atún de Barbate

Calles llenas, ambiente increíble y mucha gente con ganas de aprender, probar y disfrutar. De esos días en los que te mezclas con el público y notas que hay cultura gastronómica de la buena.

Y eso, te lo digo yo, se agradece.

Pistoletazo de salida por todo lo alto

El miércoles fue el arranque oficial de la semana… y me tocó estar ahí como maestro de ceremonias, dando ritmo a una jornada que tuvo de todo.

Uno de los momentazos fue el ronqueo de atún de Petaca Chico, dirigido por mi amigo Paco Malia, que si hablamos de atún, probablemente sea de las personas que más sabe de España.

Ver en directo cómo se despieza un atún de almadraba, entender cada corte y lo que hay detrás… eso no se explica, eso se vive.

Cocina en directo con un protagonista claro

Durante la jornada participé en actividades gastronómicas donde el atún fue, como no podía ser de otra manera, el eje de todo.

Aquí no venimos a disfrazarlo ni a complicarlo de más. El atún de almadraba tiene tanta calidad que lo único que hay que hacer es respetarlo.

Trabajamos diferentes cortes, distintas formas de elaborarlo y, sobre todo, intentamos transmitir algo importante: que detrás de cada pieza hay técnica, conocimiento y mucho oficio.

Tradición que mira al futuro

Una de las cosas que más me gusta de este tipo de eventos es ver cómo conviven tradición e innovación.

Por un lado, técnicas que llevan siglos funcionando. Por otro, nuevas formas de presentar el producto, de acercarlo a la gente y de seguir evolucionando sin perder la esencia.

Porque sí, el atún es historia… pero también tiene mucho futuro.

Mucho más que cocinar

Al final, jornadas como esta no van solo de cocinar. Van de compartir, de divulgar y de poner en valor lo que tenemos.

Y cuando lo haces en un sitio como Barbate, con ese nivel de producto y con un público tan entregado, todo fluye.

Daniel del Toro Semana del Atún de Barbate

Así que me llevo una cosa clara: cuando el producto es bueno y el entorno acompaña, el resultado siempre suma.

Y aquí, te aseguro, sumamos bastante.

Compartir en: