Daniel del Toro

Fiambres caseros de pavo y cerdo: la receta fácil que te salva desayunos, cenas y media vida

fiambres caseros

Ingredientes de fiambres caseros de pavo y cerdo


✅ 1 pechuga de pavo entera
✅ 1 solomillo de cerdo
✅ 1 cucharada de ajo en polvo
✅ Pimienta negra al gusto
✅ 1 cucharadita de pimentón dulce
✅ 1 cucharadita de orégano
✅ 1 cucharadita de tomillo
✅ Aceite de oliva virgen extra
✅ Sal al gusto

Hay recetas que entran en casa y ya no se van. Y estos fiambres caseros de pavo y cerdo son exactamente eso. Fáciles, baratos, sin ingredientes raros y con un resultado que le pega un meneo importante a muchos embutidos industriales. Porque sí, aquí sabes lo que comes. Y eso ya es bastante.

Además, los haces una vez y tienes para varias comidas: tostadas, bocadillos, ensaladas, tablas de picoteo o para abrir la nevera a las once de la noche diciendo “solo voy a coger un poquito”. Spoiler: no va a ser un poquito.

Paso a paso

Paso 1: maceramos la pechuga de pavo

Empezamos metiendo la pechuga de pavo en una bolsa de congelación. Añade ajo en polvo, pimienta negra, pimentón dulce, orégano, sal y un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra.

Ahora cierra bien la bolsa y masajea la pechuga para que se impregne perfectamente de todo el aliño. Aquí está parte de la magia: cuanto mejor se embadurne, más sabor tendrá luego.

Déjala macerando al menos 30 minutos en la nevera. Y si tienes más tiempo, mejor todavía.

Paso 2: preparamos el solomillo de cerdo

En otra bolsa de congelación mete el solomillo de cerdo y añade sal, pimienta negra, ajo en polvo, tomillo y un chorrito de aceite de oliva.

Repite la operación: cierra la bolsa y embadurna bien toda la pieza para que el aliño llegue a cada rincón.

Llévatelo también a la nevera durante media hora. Mientras tanto, tu cocina ya empieza a oler a “aquí se come bien”.

Paso 3: envolvemos la carne

Una vez maceradas las dos piezas, sácalas de las bolsas y envuelve cada una por separado en papel de horno.

Este truco ayuda a que la carne conserve toda la jugosidad mientras se cocina. Y aquí interesa una cosa: que quede tierna, sabrosa y lista para cortar en lonchas finitas.

Porque sí, esto luego parece fiambre comprado… pero sin la lista de ingredientes que parece un examen de química.

Paso 4: horneamos los fiambres caseros

Coloca las dos piezas en una bandeja y hornéalas a 180 grados durante unos 40 minutos.

El tiempo puede variar un poco según el tamaño de la pechuga o del solomillo, pero la idea es que queden bien cocinados y jugosos por dentro.

Cuando los saques del horno, deja que reposen unos minutos antes de cortarlos. Ese descanso hace que los jugos se asienten y luego el corte quede mucho mejor.

Paso 5: el momento peligroso

Ahora solo queda cortar los fiambres en lonchas y usarlos como te dé la gana: bocadillos, sandwiches, ensaladas, tablas para picar o una buena tosta.

En mi caso, cayeron con aguacate sobre pan tostado y aquello era un auténtico espectáculo.

Lo mejor de esta receta es que haces bastante cantidad y tienes comida rica para varios días. Lo peor… que desaparece más rápido de lo que pensabas.

El toque final

Guárdalos bien en la nevera y tendrás unos fiambres caseros espectaculares listos para cualquier momento. Mucho más naturales, más ricos y con ese punto casero que no se compra.

Y si pruebas distintas especias o marinados, ya entras en terreno peligroso. Porque luego no hay vuelta atrás y acabas haciendo fiambre hasta un martes cualquiera a las once de la noche.

Si te ha gustado esta receta, no te vayas sin curiosear el resto del blog, mi Instagram o TikTok. Hay más ideas fáciles, sabrosas y listas para lucirte sin complicaciones.

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De mi cocina a tu mesa

Familia, por fin os puedo ofrecer mis recetas básicas para que os la podáis descargar y así elaborarlas. Encontrarás aperitivos, entrantes y algún postre.
Espero que os guste.