Daniel del Toro

Sabor Redondo: pongo en valor nuestras aceitunas de Sevilla

Daniel del Toro se suma a Sabor Redondo, la campaña de las IGP Aceituna Manzanilla de Sevilla y Aceituna Gordal de Sevilla, para recorrer bares, cocinar, compartir historias y reivindicar el aperitivo sevillano y el valor de un producto profundamente ligado a nuestra tierra.

aceituna Manzanilla Gordal

Pides una cerveza, un vino o un refresco, te sientas en una terraza y aparece sobre la mesa un cuenco de aceitunas. Parece lo más normal del mundo, ¿verdad?

Pues precisamente ahí está la cuestión.

Tenemos tan incorporada la aceituna a nuestra forma de salir, compartir y disfrutar que algunas veces se nos olvida todo lo que hay detrás. El campo, las familias que viven del olivar, los pueblos, los bares que siguen apostando por el producto de aquí y, por supuesto, dos auténticas joyas de nuestra provincia: la Aceituna Manzanilla de Sevilla y la Aceituna Gordal de Sevilla.

Por eso me hace especial ilusión formar parte de Sabor Redondo, la campaña del Consejo Regulador de las IGP Aceituna Manzanilla de Sevilla y Aceituna Gordal de Sevilla, que cuenta con el respaldo de la Fundación Caja Rural del Sur.

Y me han encargado una misión que, aviso, me he tomado muy en serio: salir a defender el aperitivo sevillano como se merece.

De la barra del bar a las redes sociales

Durante seis meses, Sabor Redondo ha recorrido calles, bares, restaurantes, cocinas y, por supuesto, le he dado difusión en redes sociales.

Esta parte me encanta: contarlo desde la calle y desde la cocina.

Hemos buscado esos bares en los que unas buenas aceitunas siguen siendo parte de la experiencia. He conocido a hosteleros, sus historias, probar, preguntar y enseñar que cuando pedimos Manzanilla o Gordal de Sevilla estamos consumiendo un producto ligado directamente a nuestra tierra.

Y he cocinado con ellas, claro. Mucho.

Porque la aceituna funciona estupendamente como aperitivo, pero también tiene muchísimo juego como ingrediente. Mi intención durante esta campaña está siendo meterla entre fogones y demostrar que puede formar parte de platos cotidianos sin necesidad de montar un número de circo cada vez que encendemos la vitro.

Aunque algún número de circo caerá. Me conozco.

Dos aceitunas con nombre y apellido: Sevilla

Una de las cosas que más me interesan de este proyecto es hablar del origen.

Las denominaciones IGP Aceituna Manzanilla de Sevilla e IGP Aceituna Gordal de Sevilla identifican y protegen un producto estrechamente ligado a nuestra provincia. Elegir aceitunas certificadas significa reconocer ese origen y el trabajo de toda una cadena que empieza bastante antes de que llegue el cuenco a la barra del bar.

Detrás están los agricultores, el olivar tradicional, las cooperativas, las industrias, los envasadores y muchas familias sevillanas.

Eso también quiero contarlo.

Porque hablar de gastronomía sirve para disfrutar, pero también para entender de dónde salen las cosas que comemos. Y pocas cosas hay más nuestras que unas aceitunas compartidas alrededor de una mesa.

Recuperar el orgullo por nuestro aperitivo

Sabor Redondo quiere volver a colocar la aceituna sevillana en el lugar que merece dentro de la hostelería y recuperar ese vínculo entre el bar, el producto local y quien se sienta a disfrutarlo.

A mí la idea me parece fantástica porque hay costumbres que merece la pena reivindicar.

Salir de trabajar y compartir unas aceitunas. Quedar con los amigos. Sentarse con la familia. Ese primer aperitivo del fin de semana. El camarero que conoce perfectamente lo que tiene detrás de la barra y te dice: “prueba estas”.

Ahí hay gastronomía de la buena.

La idea es que cuando veamos unas aceitunas sobre una mesa sepamos apreciar un poco más lo que tenemos delante y, sobre todo, que aprendamos a buscar su origen y a reconocer el sello IGP.

Porque tenemos uno de los aperitivos más espectaculares del mundo prácticamente a la puerta de casa.

Ahora toca presumir de él.

Nos vemos por los bares. Y que nunca falte un buen Sabor Redondo.

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